Entre el tiempo eterno de tus ojos,

abrazando la suavidad,

contengo la respiración

y descubro que la soledad

es un juego temporal.

 

Si abrazarte fuera una redención,

buscaría la forma de acercarme

sin preocupación.

 

¿Dónde está tu ilusión

que necesita un poco de calor?

 

Y en las pequeñas noches

dormidas entre tus manos,

hago un pequeño espacio para mi corazón.

 

Entre nuestros ojos eternos

la preocupada soledad

busca un poco de calor

para el corazón.