En México, es tradición que Los reyes Magos le traigan regalos a los niños. Aunque, históricamente no fueren Reyes, mucho menos magos. En realidad eran Astrólogos, y en la época en que vivió Jesús, la Astrología era considerada una práctica de magia. Hay que tener en cuenta que el término griego μάγος (mago), no era utilizado únicamente para referirse a los hechiceros. Se utiliza, en este caso, para referirse a hombres sabios (así se los llama en diversas versiones de la Biblia en inglés) o, más específicamente, hombres de ciencia. De hecho, también poseían conocimiento de las Escrituras (Mateo 2:5-6). Es usualmente aceptado que estos magos pertenecían a la religión zoroastra.
Pero vayamos despacio, en principio, ¿cuál es el origen de este relato? Bien, la tradición más difundida cuenta que vinieron de Oriente, que iban guiándose por una estrella (celebérrimamente conocida como “La Estrella de Belén”, y algunos más osados afirman que era en realidad una nave espacial) que les condujo hasta Belén. Allí buscaron al recién nacido y le adoraron, ofreciéndole oro (representando su naturaleza real, como presente conferido a los reyes), incienso (que representa su naturaleza divina, empleado en el culto en los altares de Dios) y mirra (un compuesto embalsamador para los muertos, representando el sufrimiento y muerte futura de Jesús).
Antes de llegar, encontraron al gobernador Herodes el Grande en la ciudad de Jerusalén, quien astutamente les conminó a que, de regreso, hablaran con él para darle noticia del sitio exacto donde se encontraba dicho niño; y, así, poder ir a adorarle (en realidad, lo que quería era darle muerte, por eso ordenó la matanza de los inocentes). La historia sigue contando cómo un ángel se apareció a los 3 reyes magos y les advirtió del peligro que corría Jesús si ellos obedecían el deseo de Herodes. Así pues, no volvieron por el mismo camino.
Parece ser que, sólo por el hecho de que el relato evangélico indicara que trajeron tres dones (oro, incienso y mirra), se dio por sentado que eran tres los personajes que los traían. Aunque también en algún momento las distintas tradiciones han señalado que eran dos, cuatro, siete y hasta doce.

- Imagen de los Reyes Magos en La Iglesia de San Apolinar Novo
La primera vez que surge el nombre con que hoy conocemos a los Reyes Magos es en la iglesia de San Apolinar Nuovo, en Rávena (Italia). El friso de la imagen está decorado con mosaicos de mediados del siglo VI que representan la procesión de las Vírgenes. Esta procesión está conducida por tres personajes vestidos a la moda persa, tocados con un gorro frigio y su actitud es la de ir a ofrecer lo que llevan en las manos a la Virgen que está sentada en un trono y tiene a Jesús en su rodilla izquierda.
La llegada de los Reyes Magos es un tema tratado también en los Evangelios apócrifos. Según la tradición esotérica aplicada al cristianismo, estos personajes procedían del lugar donde se encontraba el Preste Juan.
Otra leyenda cuenta que, después de la resurrección de Jesús, el

- Catedral de Colonia
apóstol Tomás los halló en Saba. Allí fueron bautizados y consagrados obispos. Después fueron martirizados en el año 70 y depositados en el mismo sarcófago. Los restos fueron llevados a Constantinopla por Santa Elena.
Posteriormente, Federico I Barbarroja, en el siglo XII, los trasladó a Colonia, donde hoy reposan con las coronas que supuestamente llevaron durante su existencia.

- Relicario con los 3 reyes magos
Miles de peregrinos empezaron a llegar a Colonia, lo que propició que en 1248 se iniciara la construcción de la catedral de Colonia, que llevaría más de 600 años terminarla. Hoy día es uno de los monumentos góticos más impresionantes de Europa.
Colonia se ha convertido junto con Roma y Santiago de Compostela en uno de los grandes centros de peregrinación. Igualmente, existen leyendas que hablan de un cuarto rey mago.
Curiosidades
Según algunos autores, Jesús nació en Belén el 17 de Abril del año 6 a. C. y los Reyes Magos iniciaron la búsqueda del sitio de nacimiento en la Constelación del Cordero, Aries, siguiendo la trayectoria del planeta Júpiter como la Estrella de Belén, cuya retrogradación final marcó el sitio de su nacimiento y que su travesía desde Persia duró unos seis meses, llegando al sitio del nacimiento el 19 de Diciembre. A su paso por Jerusalén, la estrella en el bajo horizonte quedó escondida tras una colina que separa a Jerusalén de Belén, y la retrogradación la puso estacionaria sobre Belén.
Jesús tendría entonces unos 8 meses de edad, edad que explicaría la orden de Herodes de asesinar los pocos niños de Belén menores de 2 años, no los recién nacidos solamente. También a Jesús se le llama el Cordero de Dios, lo que es entendible porque había nacido bajo la Constelación del Carnero, signo zodiacal Aries y anunciado por el planeta Júpiter, visible a simple vista y brillante por estar en situación más cercana a la tierra.
En la mitología (Romana) Griega, (Jupiter) Zeus, corresponde al padre de los dioses; y en el Árbol Sefirotal Cabalístico ocupa la posición número 4, que corresponde al signo Aries y a la Carta del Tarot llamada el Emperador, siendo el nombre de Dios en Hebreo “El”, el misericordioso. El número de Bode es el 64, que por reducción cabalista (álgebra de residuos módulo 9=0) se convierte en el 10, última posición en al árbol sefirotal (de las cifras ) que corresponde a la tierra reemplazado por el planeta Júpiter, letra kaph, que se conoce como Arcano mayor 10 bajo el nombre: “La Rueda de la Fortuna”, en las cartas del Tarot.
Vale notar que la tierra ocupa la posición 4 contando desde el sol:
1. Vulcano (Hephestos) o luna lado oscuro de la tierra
2. Mercurio (Hermes),
3. Venus (Afrodita),
4. Gea ( sol o lado iluminado de la superficie de la tierra),
5. Marte (Ares),[Los asteroides no se cuentan]
6. Júpiter (Zeus) y
7. Saturno (Cronos).
Este orden del Sol (Helios) proviene del Sistema Solar Asirio Caldeo, utilizado por los Hebreos, que corresponde a una visión Heliocéntrica vista desde la tierra, mal llamada Geocéntrica, que se obtiene intercambiando las posiciones de la Tierra y el sol, posiciones 6 y 10 en el Arbol Sefirotal, e introduciendo a la Luna, posición 9, en el puesto de Vulcano (planeta supuestamente contenido dentro de la Corona Solar). Este juego numérico exhibe una relación íntima entre Júpiter,el Sol y la Tierra.
Vale mencionar que los hijos de Júpiter eran anunciados a las madres antes de nacer, como lo fue Sansón y Jesús en los relatos Bíblicos. Entonces el argumento del nacimiento de Jesús bajo el Signo Aries, posición del Dios Padre Misericordioso (El,Chesed), como el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo, tiene sentido Bíblico y Astrológico.
Si los Reyes magos representaban las tres edades del hombre y los cráneos muestran suturas occipitales correspondientes en el Santuario de los Reyes magos de Colonia, ¿cómo se explicaría entonces el haber sido hechos obispos y mártires en los años 70? La edad avanzada habría completado las suturas occipitales de los cráneos exhibidos con las sendas coronas en el santuario. Entonces si los cráneos son verdaderos no pudieron haber muerto al mismo tiempo 70 años más tarde, sino en una época más temprana.
Encima de sus cabezas se pueden leer tres nombres, de derecha a izquierda: Melchor (el anciano), Gaspar (el joven) y Baltasar, (negro o moro con barba espesa). Nombres obtenidos de un códice de la biblioteca de París y que también aparecen en los textos apócrifos de San Bartolomé.

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Marzo 26, 2009 a 1:33 am
Anónimo
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