CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN Y DISEÑO.

LICENCIATURA EN DISEÑO.

 

SUSTENTABILIDAD Y CULTURA AMBIENTAL

José Ignacio Félix Díaz y Ortega

 

¿WHAT IS LIFE? SCHRÖDINGER.

 

Aarón Zoé Guadarrama Becerril

 

¿POR QUÉ LOS ÁTOMOS SON TAN PEQUEÑOS?

Los Procesos físicos y químicos básicos para el funcionamiento de un organismo requieren la participación de grandes cantidades de átomos para realizarse de modo seguro y previsible. Una estructura constituida por pocos átomos no podría ser asiento de procesos biológicos elementales, serían inestables. Si la cantidad de moléculas es mayor, será más confiable que dicha cantidad sea verdadera, por lo tanto estable.

 

EL ORDEN Y DESORDEN

Un organismo vivo se mantiene estable y ordenado, a pesar de la agitación térmica y otros comportamientos estadísticos que tienden a desordenar cualquier estructura constituida por partículas. ¿Cómo puede ser creado y mantenido el orden de un ser vivo? Existen, según Schrödinger, 2 maneras: “Orden a partir del desorden y “Orden partir del orden”.

 

ORDEN A PARTIR DEL DESORDEN

El orden recibe orden desde su ambiente. Se ordena a expensas de una pérdida de orden en el ambiente. EL concepto de orden aquí referido es el mismo para explicar el concepto de Entropía en Termodinámica: es la magnitud física que mide la parte de la energía que no puede utilizarse para producir trabajo.

 

ORDEN A PARTIR DEL ORDEN

Existe un orden transmitido genéticamente. Nada sobre la estructura o la naturaleza de las moléculas involucradas al respecto se sabía. Avery, McLeod y McCarthy estudiaban el ADN como depositaria de la información genética, su estructura fue revelada 10 años más tarde por Watson y Crick, permitiendo entender su codificación.

Schrödinger, se pregunta cómo puede permanecer un gen inalterado durante siglos sin ser perturbado por la agitación térmica. Elabora un modelo molecular del gen, explicando su durabilidad y permanencia. En 1935, Max Delbrück, habla de grandes moléculas formadas por uniones, dotadas de suficiente estabilidad como para almacenar información, poseen periodicidad espacial, manifestada por su capacidad de cristalizar. Sin embargo, Schrödinger dice que una molécula con esa periodicidad no sería capaz de contener dicha información, ya que si ya se tiene una parte determinada de esta, dicha disposición debe estar establecida en toda la molécula. Entonces propone un “cristal aperiódico”: la información quedaría almacenada como en un estrecho escrito en código Morse. Hoy en día es conocido como ácido nucléico.

 

¿SE BASA LA VIDA EN LEYES FÍSICAS?

El pensamiento de Schrödinger se desarrolló bajo la influencia del “movimiento de la unidad de la ciencia” en la Universidad de Viena en 1020. Defendía las leyes, métodos y lenguajes para todas las ciencias, viendo a la Física como la “ciencia modelo”.

La vida es un proceso diferente y único que, algún día, será explicado por leyes físicas, pero no necesariamente por las actuales. Se puede entrever que la Biología será útil a la física, provocando el descubrimiento de nuevas leyes y, también la Física a la Biología, porque ofrecerá una explicación unificada a la vida.

 

EPÍLOGO

Uniendo conceptos de la física y la biología, moléculas y genes, y aplicando el concepto de entropía termodinámica que mide el grado de desorden de las moléculas (genes) que integran un cuerpo, afirma que la vida es un intercambio de entropía entre el cuerpo y el exterior. La tendencia del grado de entropía de la materia es siempre positiva, siempre tiende a un mayor grado de desorden y eso, en el caso de los seres vivos, significaría la muerte, el grado de entropía máxima. Para compensar esta tendencia, los seres vivos, toman entropía negativa del entorno, es decir, toman orden, para mantener un nivel estacionario de entropía, de orden.

 

LA VIDA SEGÚN AARÓN

Todos provenimos de un mismo origen cósmico (Teoría del Big-Bang), y por consecuencia, la crearse la vida en este planeta, a partir de la adecuada temperatura y cualidades de la atmósfera, el continuo desarrollo de los distintos seres vivos, entre los cuales, se encuentra el hombre, el ADN y demás información acerca de nuestra composición químico-biológica es esencialmente la misma y la compartimos con una simple mosca, por ejemplo.

En el sentido de cómo vivir, está el hecho de que las actividades que realizamos, ociosas, que impliquen responsabilidades laborales o meramente personales, pareciera que, ineludiblemente debieran ser complicadas, confusos y tortuosas. Siendo que vivir es tan fácil y simple, somos nosotros mismos quienes permitimos esta dificultad a lo largo de nuestra vida y nos perdemos de momentos y elementos de gran utilidad, más allá de su aparente frivolidad y futilidad.

¿Cuándo fue la última vez que te pusiste a ver el cielo y no la TV? ¿Cuándo fue la última vez que te pusiste a contar las manchas del  jaguar en la foto en vez de escuchar los chismes de moda? ¿Cuándo te detuviste por un momento a pensar en cuán parecidos somos a los insectos que matas con un zapato? Estamos tan empujados por el trajín cíclico y adormecedor de la rutina, que no reparamos en cosas cotidianas, simples y gratis. 

Llegamos a pensar que si no cuesta más de $100, no es bueno… pero, ¿no es más conmovedora una imagen de una mirada en blanco y negro que ir viendo a la nada mientras vas en el camión regresando del trabajo? Ahora piensas que la vida ha pasado como agua, pero en 20 años más, creerás que se fue como soplar el polvo de la fotografía que tenías olvidada en el cajón. Tómate un tiempo para pensar en ti, no en lo que debes hacer mañana en el trabajo. Es tan fácil y divertido vivir y ser feliz, que basta con mirar la luna, ver fotografías o detenerse a mirar cómo hace efectos la luz del sol en la palma de la mano. Si matas un insecto, ¿acaso no te estás suicidando? ¿Acaso no provenimos todos del mismo lugar, de la misma primera explosión estelar? Deja de ver el piso cuando caminas, es más gratificante ver estrellas, planetas y lunas; sintiendo su reflejo en nuestra mirada.

Ahora bien, en un sentido estrictamente metafísico y hasta teológico. Dios implica una cuestión prácticamente de fe, y si seguimos dicha corriente, Dios es un ser energético, consciente de sí mismo y de su lugar en el universo. Por lo tanto debe ser consciente de los seres que ha creado, incluso a su imagen y semejanza, como lo dice la doctrina judía. De este modo, creó seres vivos, dentro de los cuales, existen diferentes géneros, una de ellas, a la que pertenece nuestra raza humana: los mamíferos. Y si nosotros somos parte de esta raza,  y par ala cual Dios utilizó determinada cantidad de energía, que, después de todo es parte de Él, nosotros somos, en realidad, Dios mismo. En otros palabras, nosotros somos las células y Dios el cuerpo.

Cuando uno muere, algunos creen que se van al cielo o infierno, otros que ahí se termina todo y es el fin de nuestra conciencia y personalidad. Sin embargo, muchos metafísicos y estudiosos del tema, han influido en mí para crear mi propio pensamiento al respecto. Existen distintos niveles de evolución energética (espiritual), y conforme vamos “viviendo” a través de dichos niveles, nuestra energía vital (alma), va adquiriendo experiencia y sensibilidad necesaria para seguir evolucionando y lograr su máxima, mejor y real calidad de vida, sin las ataduras y limitaciones del cuerpo meramente físico.