Levanta esos ojos.
Mi panecito,
tan dulce, tan seria;
mi suave sueño.
Tus lindos hombros,
ya amaneció;
tus ganas de vivir te regalo.
Mi terciopelo divino,
tus ojos interminables,
que nada te detenga;
canta,
corre descalza.
Mi sol, sonríe y sonríe
mi nube blanca,
manos con alas.
Mi sueño, ya llegaste;
aquí estás.
Mi vida.
Mi vida: aquí estoy

1 comment
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Marzo 28, 2008 a 11:57 pm
Fhernanda de la Parra
Qué más puedo decir que no haya dicho antes? Me gusta mucho!